8 DE MARZO — DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
No es un día de flores ni de gestos vacíos: el 8 de marzo nació en las calles, entre fábricas y piquetes de mujeres trabajadoras que resistieron la explotación capitalista, las jornadas infinitas y los salarios de miseria simplemente por ser mujeres. No fue una casualidad ni una celebración decorativa, sino la respuesta organizada de quienes el sistema pretendía relegar al silencio.

Cartel 8M 2026 – Madrid
Este día se forjó en la lucha de las mujeres obreras que, desde finales del siglo XIX y en los albores del siglo XX, se levantaron contra:
La explotación salvaje en fábricas y talleres, donde las mujeres cobraban menos que los hombres por el mismo trabajo.
La opresión patriarcal que relegaba todo su valor al trabajo doméstico no remunerado.
La negación de derechos civiles básicos como el sufragio universal.
En 1910, se planteó no una festividad sino una jornada de lucha internacional, por las mujeres organizadas en sindicatos y partidos obreros
El 8 de marzo ha sido un reclamo político permanente: no solo contra la violencia de género y la discriminación, sino contra el sistema capitalista que precariza especialmente el cuerpo y la vida de las mujeres.
Por eso:
🟣 No aceptamos celebraciones que no estén ligadas a la lucha de clase.
🟣 No queremos flores; queremos salarios dignos, seguridad social universal, derecho al aborto, derechos de migrantes y despatriarcalización de todo el orden social.
🟣 Reivindicamos el legado de las huelguistas que pusieron el cuerpo contra las máquinas y los explotadores.
🟣 Convertimos cada 8 de marzo en una jornada de lucha, organización, solidaridad y acción directa en fábricas, barrios y plazas.
Porque mientras exista explotación, no habrá igualdad real. La emancipación de las mujeres será obra de las mismas mujeres organizadas junto a todes les explotades, o no será.

