17 Dic

Concentración frente a Carrefour por su complicidad con el genocidio en Palestina

Un grupo de militantes de la CNT-AIT dan inicio en Madrid a la Semana de Lucha contra la guerra capitalista en Palestina y frente al genocidio del Pueblo Palestino concentrándose frente al Carrefour de la plaza de Lavapiés.

Hoy, martes 17 de diciembre, se ha concentrado un grupo de militantes de nuestro sindicato para denunciar que Carrefour sigue abriendo establecimientos en territorios palestinos ocupados por el Estado israelí y, que, por si fuera poco, presume de regalar alimento al ejército sionista que está perpetrando el genocidio.

Se hizo un llamamiento a la solidaridad vecinal y este respondió con la dignidad que acostumbra: algunas vecinas se unieron a nuestra protesta e incluso algunas plagaron de pegatinas los exteriores e interiores del establecimiento.

Seguiremos en lucha porque no queremos ser cómplices mudos de esta masacre cotidiana.

Para leer el comunicado de la campaña, pincha AQUÍ.

16 Dic

Semana de lucha contra la guerra capitalista en Palestina y el genocidio de su pueblo

Desde CNT-AIT, entendemos que el mal llamado “conflicto palestino-israelí” es el ejemplo más claro del fracaso social y humanitario de la ordenación política del mundo moderno, una ordenación que responde fundamentalmente a los intereses estructurales del capitalismo, tanto global como regional. La interesada mezcla de aristas; estatalistas, religiosas, raciales, autodeterministas o geopolíticas, sirve para desenfocar la raíz de la cuestión, que no es otra que; el dominio y explotación jerárquica de un grupo social rico y poderoso sobre otro grupo social pobre, sobre sus recursos y su territorio.
Esta es la raíz fundamental de esta ocupación, al igual que es la raíz fundamental de la desigualdad, la injusticia y la represión a distintas escalas en el resto del mundo.
Tras décadas de ocupación y violencia, hoy con más claridad que nunca, la Humanidad está siendo testigo de un genocidio en la franja de Gaza perpetrado por el estado de Israel en su última ofensiva, más de 44.000 palestinxs asesinadxs y más de 105.500 heridxs, bombardeos constantes sobre la población civil, desplazamiento de millones de personas, ataque sistemático a hospitales, periodistas y cooperantes, destrucción de infraestructuras sociales. Sometimiento al hambre, la sed y la enfermedad a una población de más de dos millones de personas encerradas en 360 km2. Mientras en Cisjordania se recrudece el sistema de apartheid al que el estado israelí tiene sometidos a los palestinos con constantes pogromos, asesinatos y detenciones arbitrarias.
El Estado de Israel es la máxima expresión de esta degeneración socio-política del sistema mundo, una sociedad rica y culta, con sistemas de protección social notables, que a su vez promueve la segregación, el supremacismo, el colonialismo y las violencias sobre el pueblo palestino bajo el peso de la militarización social, en una atmósfera de vigilancia y patriotismo que atenaza cualquier disidencia o crítica interna. La determinación de la sociedad israelí de existir y resistir como Estado capitalista ocupando un territorio ajeno hace tiempo que consumió el alma humanista del pueblo judío.
La clase dominante israelí sigue sirviendo de bastión del capitalismo occidental en la zona, según el plan de las potencias capitalistas occidentales que dio origen a la creación del estado de Israel; sus ilegalidades, crímenes y abusos son consentidos por los principales Estados por esta razón, además de seguir manteniendo el constante lucro por la venta de armamento. Esta es la gran falsedad de la llamada “comunidad internacional”.
Bajo este régimen colonial, no solo hay violencia militar, también la hay patronal, queremos recordar la explotación de la clase trabajadora palestina por parte del capitalismo israelí, más de 120.000 palestinxs, fundamentalmente de Cisjordania, trabajan en Israel oficialmente, aunque son más de forma ilegal, realizando los trabajos más penosos y arduos, bajo condiciones de segregación ya que los derechos laborales israelíes no son de obligado cumplimiento en su caso (salario mínimo, derecho a paro, jubilación, baja por enfermedad, seguridad y salud, etc.) además existen un sistema de intermediarios oficial para las contrataciones que extorsionan económicamente a los trabajadores/as a cambio de un contrato. Israel impone un régimen de terror criminal en todo el territorio y, sin embargo, es un estado democrático de derecho homologado… Este hecho claro demuestra nuevamente que los estados democráticos capitalistas no persiguen la justicia y la libertad como fin, más bien un orden jerárquico y autoritario según el interés de las clases privilegiadas y sus burócratas estatales. Los estados no son la solución, son el problema.
Frente a la guerra contra el pueblo palestino que el Estado de Israel perpetra, frente al asesinato masivo de mujeres, niñxs y hombres palestinos, frente a la explotación, la segregación y la ocupación colonial, frente al nacionalismo israelí y su supremacismo, el sindicalismo revolucionario de la CNT-AIT llama a la movilización, al boicot, al sabotaje o a cualquier otra iniciativa que luche contra el capitalismo sionista y su estado genocida. Solo el pueblo salva al pueblo.

17 Nov

[24Nov] Presentación de «Breviario de ecología libertaria», de Carlos Taibo

El próximo domingo 24 de noviembre tendrá lugar en la As. Cultural Libertaria El Cocedero un pequeño acto cultural que constará de dos partes:
– Presentación del XXII Encuentro del Libro Anarquista de Madrid.
– Presentación del libro «Breviario de ecología libertaria» a cargo de su autor, Carlos Taibo.
El acto, como ya hemos señalado, será el próximo domingo 24 de noviembre, en concreto, a las 18h. Se realizará en Pl. Tirso de Molina 6º Dcha.
Ya sabéis que la entrada es libre y que estáis todos invitados/as.

17 Nov

Ni fascismo, ni democracia: autoorganización y acción directa


• Concentración: «No basta con vencer al fascismo, contra toda autoridad»
📍Miércoles 20 de Noviembre
🕖19 h  Boulevard de Peña Gorbea <M> Puente de Vallecas
• Manifestación Antifascista: Bloque anarquista
📍Sábado 23 de Noviembre
🕖 19 h <M> Plaza España

[Comunicado]

Fascismo y democracia son dos caras de la misma moneda. Las clases dirigentes, nuestros explotadores, vertebran y articulan la forma que adquiere el Estado según el momento histórico y las necesidades de la administración de nuestra dominación, de la muerte y la miseria de la inmensa mayoría de la población en beneficio de una minoría. Los poderosos no dudan, en caso de amenaza al orden establecido, en alzar al fascismo como último garante de sus intereses como así ha pasado en otros periodos históricos. En última instancia, tal y como sucede en nuestros días con la extrema derecha, azuzarán el miedo en la población contra ésta como fórmula de legitimización de la opresión democrática. Los políticos nos presentan así a la democracia, como el mejor de los sistemas, no podemos aspirar a más que a bendecir estas cadenas. Esto nos desarma y nos somete a los intereses de nuestros enemigos de clase, cayendo en la trampa del binomio fascismo y democracia.
Las formas democráticas de los estados, se revisten bajo la ley y el estado de derecho para administrar nuestra explotación cotidiana en los centros de trabajo, los policías y militares, las cárceles y cies, las muertes en comisarías y fronteras, la guerra y la industria de la muerte en las pugnas entre las diferentes facciones del capital a nivel internacional, el nacionalismo y el patriotismo como culto al estado con el fin de enfrentar a los oprimidos entre sí, por los intereses de los ricos, el culto a la propiedad privada que convierte los bienes necesarios para la vida en fuente de beneficios para los propietarios, el estado del bienestar como engañabobos en el primer mundo, que se alimenta de la muerte y la explotación del llamado sur global… la democracia es todo esto y no otra cosa.
Frente esto llamamos a extender la autoorganización y la acción directa contra todo lo que nos oprime. Esa acción que parte de los propios implicados, sin delegar en nadie: ni jueces, ni políticos, ni policía, ni periodistas, ni ningún oportunista. Esa acción que se complementa con la solidaridad y el apoyo mutuo como claves de la complicidad al margen de toda autoridad. Llamamos a extender la lucha, contra el fascismo y sus fuerzas de choque, en estos periodos convulsos y, por supuesto, contra el sistema democrático que le da voz y cabida, a rebelarnos contra la miseria cotidiana, patrocinada por empresarios y banqueros, a rebelarnos contra las guerras del capital y todos sus bandos, a aplastar el racismo, el colonialismo, con un ejemplo actual tan duro  como es el sionismo, la corriente política que defiende la necesidad de crear un Estado para el pueblo judío, haciéndose llamar “el pueblo elegido” por encima del resto de culturas (como dicen algunos de sus rabinos), dejando visible esa supremacía de la que hacen gala, promoviendo el exterminio sobre el pueblo Palestino bajo el peso de la militarización social, en una atmósfera de vigilancia y patriotismo que atenaza cualquier disidencia o crítica interna.
Tampoco nos olvidamos de los imputadxs y represaliadxs de pasados 20N en Madrid, aún a la espera de juicio.
Ni tampoco a Abel, un compañero que se encuentra secuestrado por el Estado Español desde el 30 de Mayo. Se encuentra cumpliendo condena de 3 años y 9 meses  bajo la acusación de lesiones contra un nazi después de una manifestación de la JUSAPOL.

Muerte al sionismo
Muerte al fascismo

14 Nov

El capitalismo es el mayor agravante de los fenómenos meteorológicos extremos

Comunicado de la Confederación Regional de Levante de la CNT-AIT

Estamos horrorizados por el nivel de muerte y destrucción que ha dejado en el levante central la DANA del pasado martes 29 de octubre. Transmitimos nuestras condolencias a toda/os los familiares y amiga/os de las personas fallecidas; esperamos la pronta recuperación de todas las zonas afectadas y exigimos una adecuada mejora ante la realidad climática. Desde algunos de nuestros Sindicatos estamos colaborando con la recogida de enseres básicos para poder hacerlos llegar lo más pronto posible a las zonas afectadas en estos días. La solidaridad, el apoyo mutuo y la autogestión que surgen espontáneamente de estos desastres, apuntan, a que la naturaleza humana no tiene una raíz egoista como nos quiere hacer creer el arraigo de la cultura capitalista imperante. No compartimos, sin embargo, la frase recurrente en estos momentos de “volver a la normalidad”, porque al igual que en otras crisis, señalamos que la llamada “normalidad” es el problema.

La propia situación climática vivida es en gran parte consecuencia directa de nuestra actividad económica mundial, el calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero necesarias para mantener la producción y el consumo capitalistas, están generando un rápido cambio climático, que aumentan tanto la cantidad como la fuerza de estos fenómenos extremos. Es un hecho contrastado científicamente, pero marginado activamente por la política profesional que sabe que, si lo aborda consecuentemente, pondría en riesgo el consagrado crecimiento económico, del que dependen tanto las élites económicas como los Estados y sus estructuras de poder. El eufemismo del “desarrollo sostenible” que promueve la socialdemocracia y los liberales, no busca la reducción del crecimiento que es la única fórmula eficiente para la reducción de emisiones y residuos -aunque ya vamos tarde-, sino seguir con el crecimiento capitalista bajo el bien visto color “verde”, pero con la misma estructura explotadora y contaminante, solo que cambiando de forma de producción o exportando las consecuencias ponzoñosas a otros territorios.

La sociedad tampoco ve como prioritario este problema, observando tanto sus tendencias políticas como las corrientes de opinión más o menos populares, se demuestra que la mayoría de la sociedad es ajena o minimiza el problema. Es evidente la influencia social de los medios de comunicación generalistas -y capitalistas-, que ocultan, confunden o tergiversan la realidad, en favor de la continuidad del sistema dominante, en esta y en otras crisis. La influencia particular de las Redes Sociales en los últimos tiempos también es un elemento alienador de primer orden, ya que su dinámica ha consagrado la opinión sobre la argumentación, un terreno abonado para los charlatanes de distinto pelo que han hecho populares las teorías más absurdas y dañinas, encumbrando tanto política como socialmente a un montón de miserables con sus ocurrencias reaccionarias, algo que al poder capitalista básico le va bien: mantenernos en la ignorancia por exceso o por defecto de información ayuda a limitar la generación de conciencia. Sin ninguna duda, estar a merced de los medios de comunicación clásicos o en red, aleja a las personas de la realidad objetiva, que es aquella que otorga el contacto e interacción con lo más cercano y vivencial, con vecinas y vecinos, con compañera/os de trabajo o la participación en colectivos sociales, laborales o medioambientales asamblearios y de clase… Donde se contrastan y abordan problemas que son comunes a la clase social y al lugar donde se vive, no cultivar estas posibilidades es abandonarse a la vulnerabilidad intelectual que permite la manipulación.

La mayor anormalidad de la normalidad oficial, es la que atañe a la procedencia social de las y los damnificados, en esta crisis y en todas, la clase trabajadora, con o sin trabajo, empleada o jubilada, es el grupo social más afectado en estos desastres siempre. Lo es en primer término porque somos la gran mayoría, pero también porque el acceso a la vivienda en nuestro caso, nos conducen a lugares más expuestos y precarios históricamente, donde las administraciones han permitido directamente un urbanismo kamikaze, acelerado y expansivo sobre terrenos más económicos precisamente por diferentes tipos de riesgo, algo que no sucede en las zonas urbanizadas de las clases capitalistas. Sólo hay que mirar las zonas de mayor y menor renta en las ciudades y se puede comprobar que las zonas altas, en este caso, corresponden a las de mayor renta. La presión urbanística desde el desarrollismo empujada por la patronal constructora y la banca en las últimas décadas, crearon una dinámica administrativa que favorecía la promoción a gran escala. La liberalización del suelo por ley en los noventa dio el empujón definitivo para facilitar la construcción casi en cualquier parte, la búsqueda de la recalificación abrió la puerta a más especulación y corrupción, sobre todo en la región levantina donde el espacio más acto no solo se dejó para los ricos, también para el turismo. Se ignoraron riesgos como el de inundaciones en muchísimos lugares a base de costosísimas obras publicas de reconducción de aguas que acercaban las viviendas a las mismas ramblas; en la mayoría de los casos, se limitó drásticamente la expansión lenta y natural del agua encajonándola y aumentando su velocidad y por tanto su fuerza. Aunque estos elementos de conducción fueron planificados con altos márgenes de capacidad, están siendo superados por la realidad climática con dramáticas consecuencias y quienes viven en esos espacios ganados al agua son las clases obreras.

La principal vulnerabilidad de la clase trabajadora es la coacción universal que el capitalismo ejerce sobre ella, es decir, la obligación de tener que vender nuestra fuerza de trabajo para poder vivir, y en estos días se ha convertido en una trampa más en el desastre que estamos analizando. Hemos visto como las empresas -ya con el tardío aviso de protección civil- no dejaban salir a sus trabajadore/as de los centros de trabajo, o seguían obligándolos a repartir, o les hacían venir para seguir cubriendo los turnos en pleno caos. No hay ninguna sorpresa en el proceder de la producción capitalista, somos números y resultados para ellos, la explotación cotidiana, la siniestralidad laboral o la condena al paro lo corroboran mes tras mes…

No es posible apelar a la buena voluntad de las patronales, su naturaleza es la de la búsqueda del beneficio y este, se consigue exprimiendo el tiempo y la fuerza de trabajo de las y los empleados. Las regulaciones menos prácticas son papel mojado por su ambigüedad incluso ante el ejecutivo, solo hay que ver al propio ministerio de trabajo pidiendo -y no obligando- a que los patrones cumplan con la ley de riesgos laborales en la parte que indica evitar situaciones de riesgo para los trabajadores, y una alerta roja meteorológica lo es (solo algunos centros de trabajo de base pública -y científica-, como la Universidad de Valencia si reaccionaron con tiempo enviando a sus casas a sus trabajadores/as con cinco horas de adelanto evitando situaciones de riesgo).

Frente a esta lógica habitual y que se hace patente en situaciones como la vivida, la clase obrera muy poco organizada y cohesionada, depende casi en su totalidad de un sistema de representación sindical a la que les importa poco el bienestar obrero en su conjunto. Los comités de empresa compuestos por los sindicatos de Estado más y menos numerosos, no han reaccionado en ningún momento, alejados como es habitual, de la realidad laboral y social que rodea el mundo del trabajo, los privilegios dentro de la clase obrera se consiguen no molestando a los patrones. Como proletarios nos falta mucho para llegar a asumir la responsabilidad de autoorganizarnos en cada empresa, en cada centro de trabajo, para contrarrestar el poder empresarial de forma directa. Llegar a manejar desde las asambleas de trabajadore/as la producción o servicios debería ser el objetivo, esta posibilidad evitaría muchos de los ataques que sufrimos como clase trabajadora, y también facilitaría una respuesta segura, justa y contundente para quienes trabajamos en situaciones de crisis o emergencias.

El Estado y sus subestados regionales, tienen como primer cometido mantener el orden establecido, y este orden no es otro que el del privilegio de la élite que se consigue a través del capitalismo y la inviolabilidad de la propiedad privada. Ese es su sentido de existencia y la autoridad es su herramienta; el Estado no está para rescatarnos en primera instancia, no es que sea negligente, es que responde a otra lógica primordial donde el auxilio al Pueblo es secundario, los espacios de socorro que engloban son creaciones complementarias y no prioritarias para legitimar su existencia ante la opinión pública en democracia. Por ello, frente a la catástrofe, lo primero que hace es mantener el orden establecido ante la necesidad de un pueblo que lo ha perdido todo y necesita salir adelante. El Estado bajo sus cuerpos y fuerzas de seguridad detienen a cualquier persona que viole la consagrada propiedad privada, mientras faltan manos y medios en todos sitios, este elemento corrector no falta desde el primer momento. Los llaman saqueos o pillajes para criminalizar lo que es una necesidad en situaciones excepcionales, los medios se hacen eco de estas cuestiones casi anecdóticas para dar la sensación de peligro social y justificar una durísima represión contra las víctimas. Ahora incluso grupos reaccionarios se suman a esta falsa alarma social, para pescar en la visceralidad de estos días, organizando patrullas de base paramilitar que recorren las calles defendiendo mercancías, aseguradas de antemano, y que podrían servir para paliar graves situaciones. Defender la propiedad privada no es ayudar al pueblo, es ayudar al capitalismo, la expropiación social de la propiedad es un derecho cuando se nos niega la subsistencia como conjunto social.

La segunda reacción del Estado frente al vacío gestor estructural y la consiguiente organización social espontánea, es la de desplegar un gran número de fuerzas del orden, no tanto para paliar o ayudar, como para controlar las reacciones de malestar que surgen ante el desmoronamiento cultural de las creencias sociales establecidas.

La Generalitat de Valencia, uno de esos subestados competentes para normativizar nuestras vidas, y gestionar y responder ante los posibles riesgos dentro de la estructura estatal ejecutiva, minimizó la amenaza alertada científicamente con 10h de antelación hasta que fue demasiado tarde. Además de la incompetencia homicida de sus responsables, cargos bien remunerados y con gran poder -a los que deberíamos defenestrar de inmediato…- añadimos, que como apuntamos a lo largo del escrito, no es solo una cuestión negligente por parte de personas concretas. La cadena de “fallos” es un hecho estructural inherente al capitalismo y su ordenación bajo la regulación del parlamentarismo delegativo en todos sitios, pero es concretamente en la región levantina, donde la facilidad dada desde la administración a la expansión capitalista ha generado un buen número de desastres fundamentalmente relacionados con el urbanismo y la construcción (metro de Valencia, incendio edificio Valencia, pantano de Tous…) el sector más ensalzado por la propia administración como fórmula de desarrollo, que finalmente y como podemos comprobar por desgracia en estos días ha tenido mucho que ver con el nivel de destrucción y mortalidad como apuntamos más arriba.

El otro punto a destacar del comportamiento de la administración ejecutiva electa es el que tiene que ver con detener la producción y consumo capitalista ante las alertas, una posibilidad que salva vidas y que no se usa. Parece que mantener la “normalidad” exige cierto riesgo, el principio de precaución no es aplicable en el capitalismo ni para velar por el bienestar de las y los trabajadores, ni para el logro y consecución de los propios productos finales (toxicidad, contaminante, etc.) ¿cómo puede existir aun la creencia social de que el Estado y sus hermanos pequeños velan por el pueblo?… Tras el paso de las semanas, meses y años volveremos a ver, como en otros desastres, cómo las autoridades jerárquicas intentarán eludir sus responsabilidades hacia sus subalternos, resistirse a sus obligaciones subsidiarias, o que las aseguradoras rebajen, obstaculicen o retrasen las indemnizaciones en pleno duelo… porque al principio capital y Estado llevan la máscara puesta, pero cuando se enfrían las emociones, lo que importa en el capitalismo es el balance económico y político.

Finalmente, vemos reflejadas en innumerables imágenes las “barricadas” que la naturaleza ha levantado en las calles con todos los enseres, propiedades y basuras que el consumismo genera, como si de una revolución se tratase. La naturaleza levanta estos muros hechos de las consecuencias de una sociedad que acumula objetos y bienes sin un sentido de necesidad vital, y que finalmente han contribuido a empeorar la situación con los taponamientos que han generado. El coche, ese símbolo del individualismo y del capitalismo del consumo, se convierte nuevamente en trampa-como ocurre con el efecto de sus emisiones o accidentes-.

Una movilidad mayoritariamente colectiva y no individual, paliaría grandes problemas generales, y también particulares. El Mediterráneo, ese mar vertedero, recibe ahora toda la ponzoña que nuestra sociedad produce, material y también mentalmente…

En nuestras manos, mentes y cuerpos, las de todas las clases populares esta replantearse qué es “la normalidad” realmente, y desde el estremecimiento que provoca este planteamiento en las conciencias, resurgir como humanos justos y libres, sin miedo a desobedecer para buscar entre, toda/os aquello/as a quien el privilegio no ha contaminado, la emancipación social del capitalismo.

Organización sin jerarquías ni autoridad, solidaridad y apoyo mutuo, asamblea y acción directa, desde la calle, el centro de trabajo, el barrio, hasta el mundo entero.

Confederación Regional de Levante de la CNT-AIT

25 Oct

CNT-AIT realiza un piquete para denunciar los impagos en ACAYA

Aprovechando el marco de la Semana Internacional contra el Impago de Salarios, convocada por la AIT, la sección sindical de la CNT-AIT en la empresa Acaya, convocó un piquete este pasado sábado 19 de octubre para reclamar el pago de diversas cantidades que se adeudan a los trabajadores del centro juvenil Pipo Velasco desde hace ya casi dos años.

Mientras en el centro se producía el festival CantArte, donde se reúnen grupos musicales y de danza, y acuden varias personas a ver los espectáculos y conciertos ofrecidos, un nutrido grupo de compañeras llevó a cabo un piquete informativo en las puertas del centro. Durante este piquete se desplegaron un par de pancartas, una en la puerta del centro, y otra desde la azotea. Mientras, se coreaban consignas animando a la lucha de las trabajadoras, y se repartieron panfletos al resto de trabajadoras del centro que no forman parte de la sección, y a los asistentes al festival. Nos quedó bastante patente que el descontento de las trabajadoras con la empresa gestora del centro juvenil es generalizado.

Desde nuestra sección sindical queremos recordar que la frase “La fuerza de la obrera es la solidaridad”, no es una cosigna vacía, sino que tiene una aplicación real, que hemos intentado llevar a la práctica durante este fin de semana. Apostamos por la solidaridad y la acción directa como principios y forma de lucha, y no permitimos que nadie decida por nosotras. Tomamos las decisiones en común, sin líderes ni liberados sindicales que controlen nuestra lucha o intenten calmar la rabia que sentimos ante el robo de lo que es nuestro.

Ni un paso atrás, compañeras.

20 Oct

Inscripción Ruta Batalla de La Granja (Otoño libertario 2024)

El próximo sábado 26 de octubre, dentro del Otoño Libertario realizaremos una ruta de lo que fue la Batalla De la Granja o la Ofensiva sobre Segovia.

Será OBLIGATORIO apuntarse mediante un formulario para asistir a la salida.

La salida será desde Madrid en autobús a las 8h 15m (Intercambiador de Moncloa/Salida Paseo Moret) y tendremos una parada para los compañer@s que vivan en la zona de la Sierra en Collado Villalba. También habrá otra aquellas personas que se quieran desplazar en coches particulares.

Dependiendo de la zona que se salga tendrán diferentes precios: Lugares de recogida, hora y precio (MÁXIMA PUNTUALIDAD):

  1. Intercambiador de Moncloa – Salida Paseo de Moret

Hora: 8:15. Precio: 15€

  1. Estación de Tren Villalba de Guadarrama (Collado Villalba)

Hora: 8:45. Precio:10€.

  1. Hospedaje Casa Mariano (Revenga), para aquellos que vayan en coches particulares

Hora: 9:20. Precio: 5€

A continuación encontrarás el formulario para apuntarse a la salida:

FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN

¡¡Apúntate!!

Una vez hecho el apunte, se ruega pagar en el momento, ya que se va alquilar un autobús.

Preferimos que se haga la transferencia al número de cuenta del sindicato o también acercándose al local de la CNT-AIT. Pl. de Tirso de Molina, 5, 2º Izq. (se encuentra en el formulario el número de cuenta).

Mándanos el resguardo a estos dos correos para un mejor control del apunte y del pago.:  actividades@cntmadrid.org y nuestramemorianuestralucha@gmail.com

ITINERARIO

La ruta:

Recorrido lineal que comenzará en Revenga y terminará en Valsaín. El bus nos recogerá, de vuelta, en Valsaín y dejará en Revenga a quienes hayan venido en coches particulares.

  • Distancia, serán unos 14km.
  • Desnivel: +700m
  • Duración, unas 6h aproximadamente
  • Se visitaran las fortificaciones y restos de Cabeza Grande,Cabeza Gato,Cruz de la Gallega(Avanzadilla),luego nos acercaremos a la población de Valsaín/Pradera de Navalhorno para visitar el enclave del CENEAM, donde se puede acceder a pequeños recorridos didácticos y obtener información de la zona y del estilo de las fortificaciones.

Por último subiremos al Cerro del Puerco,donde se distingue una de las mejores fortificaciones franquistas de la Sierra de Guadarrama.

Vuelta a Madrid:

En caso de que entremos todos en el bus saldremos a las 18h. Si es necesario hacer un viaje previo, para dejar a los que han ido en coches particulares en Revenga, este saldrá a las 17h 40.

Equipo recomendado

Botas de montaña, mochila con comida y agua (1,5 litros como mínimo), gorra, botiquín personal, bastones, etc.

Y protector solar (labios y cara). Una chaqueta impermeable en el fondo de la mochila puede ser muy útil.

Es recomendable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se dejará en el maletero del autocar. Al regresar puede uno cambiarse, si por la razón que fuera se hubiese mojado (o no).

Por otra parte, y con el fin de no ensuciar el autocar, se ruega se lleve calzado de repuesto que se dejará en el maletero, quitándose las botas antes de subir al autocar. Por razones de seguridad, los bastones se transportarán necesariamente en el maletero del autocar (en el caso de llevarlos).

05 Oct

CNT-AIT Madrid asistirá a la manifestación del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid

El próximo domingo 13 de octubre, la CNT-AIT de Madrid asistirá a la manifestación del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos que recorrerá desde las 12h. las calles que van desde la Pl. De Atocha hasta Callao:

https://www.inquilinato.org/el-13-de-octubre-salimos-a-las-calles/

[Comunicado de la CNT-AIT Madrid sobre la situación de los alquileres]

SIN PROPIEDAD PRIVADA NO HAY CASEROS (NI POLÍTICOS)

El próximo 13 de octubre asistiremos a la manifestación convocada en Madrid bajo el lema “Bajemos los Alquileres”.

Sin embargo, como organización anarcosindicalista, no debemos perder de vista el objetivo final: la abolición de la propiedad privada.

Con esta afirmación, no queremos menospreciar el impacto que tiene sobre una persona oprimida la obligación de tener que pagar una cantidad de dinero mensual para tener un techo bajo el que refugiarse. Tampoco negamos la subida obscena de la cantidad que se nos exige cada mes, que cada vez consume un porcentaje mayor de las migajas que nos da la clase empresaria para satisfacer nuestras necesidades vitales.

Es importante señalar esto porque, bajo la reivindicación de la bajada del alquiler, las distintas políticas parásitas pertenecientes al “gobierno más progresista de la historia” hacen llamamientos a acudir a la manifestación. Estas mismas políticas cobran salarios desorbitados y habitan casas opulentas (cuando no son propietarias de más de una vivienda, siendo ellas mismas rentistas) gracias a su participación en un gobierno que defiende los intereses de los ricos. Entendemos que cualquier tipo de gobierno sirve únicamente como altavoz y defensor de los ricos, de los propietarios. Todo gobierno, se vista del pelaje que sea, lleva en su esencia la propiedad privada, concepto bajo el cual las políticas, las propietarias y las empresarias acumulan y acaparan todo aquello necesario para satisfacer nuestras necesidades, en este caso concreto, la vivienda. Bajo este concepto de propiedad privada, nos convertimos en desposeídas y oprimidas.

Aunque se baje el precio del alquiler, nos seguiremos viendo obligadas a vender nuestra vida y nuestra fuerza de trabajo a cambio de un salario. Aunque se baje el alquiler, seguiremos enfermando en el trabajo, o por el simple hecho de salir a la calle en urbes mega contaminadas. Aunque se baje el precio de los alquileres, seguiremos sufriendo el acoso policial debido a nuestras prácticas políticas o al color de nuestra piel. Aunque se baje el precio del alquiler, seguiremos viendo cómo el individualismo aumenta, cómo cada vez estamos más atomizados, cómo cada vez nos vemos más inmersos en una sociedad digital que lo abarca todo y, a la vez, destruye cualquier tipo de solidaridad y posibilidad de lucha. Aunque se baje el precio del alquiler, el capitalismo seguirá devastando la tierra, a través de guerras o de su sistema productivo, llevándonos de manera inexorable hacia el colapso.

No podemos dejar estas líneas, al estar hablando de la cuestión de la vivienda, sin dedicar una mirada cómplice y un abrazo solidario a nuestras compañeras okupas. Esas compañeras que han convertido los lugares que habitan en trincheras desde las que atacar, desde las que posicionarse en esta guerra que libramos contra la propiedad privada y el Estado. La okupación es acción directa y apoyo mutuo; son las desposeídas tomando las riendas de su vida, sin delegar en nadie ni creer los cantos de sirena de las políticas progresistas, que pretenden llevarnos al conformismo y a la sumisión.

En definitiva, por mucho que se baje el alquiler, por mucho que dispongamos de más dinero a final de mes, nuestra existencia seguirá desarrollándose bajo la asfixiante bota de la propiedad privada, dejándonos con una vida que no es plena, que se queda en un mero cascarón, puesto que en este mundo, no podemos vivir, tan solo aspiramos a sobrevivir.

POLÍTICOS A LA HOGUERA. GUERRA A LA PROPIEDAD PRIVADA

 

27 Sep

Cinco detenidas por señalar a Carrefour como cómplice del genocidio palestino

Hacia las 11.30 horas de esta mañana, cinco compañeras de diversos colectivos, como CNT-AIT o el Grupo Ruptura, han sido detenidas en las proximidades de Puerta de Toledo en el marco de la jornada de lucha en solidaridad con el pueblo palestino. Estas detenciones pretenden ser el castigo por señalar a Carrefour como cómplice del genocidio que está cometiendo el Estado israelí. Como si su represión pudiese parar nuestra solidaridad.

Cuando dispongamos de más detalles, os iremos informando para pediros solidaridad.

 

26 Sep

CNT-AIT se movilizará este 27 de septiembre en solidaridad con el pueblo Palestino

En el marco de la jornada de huelga de este 27 de septiembre, la CNT-AIT se movilizará para denunciar el genocidio que está sufriendo el pueblo Palestino. Los bombardeos israelíes en Líbano no hacen más que reforzar nuestra idea de que tenemos que hacer todo lo que está en nuestras manos para parar la maquinaria asesina del Estado sionista.